El sistema universal de protección de los derechos humanos establece el marco general internacional, donde se fijan los principios y derechos para las mejores garantías a la libertad de pensamiento y expresión.

El marco jurídico interamericano otorga alto valor a la libertad de expresión porque se basa en un concepto amplio de la autonomía y la dignidad de las personas, y porque tiene en cuenta tanto el valor instrumental de la libertad de expresión para el ejercicio de los demás derechos fundamentales, como su función esencial dentro de los regímenes democráticos.

El artículo 4 de la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la OEA señala que “el acceso a la información en poder del Estado es un derecho fundamental de los imdividuos. Los Estados están obligados a garantizar el ejercicio de este derecho”. El artículo 11 es claro al apuntar que “los funcionarios públicos están sujetos a un mayor escruutinio por parte de la sociedad”.

En este contexto, el derecho a hablar, esto es, a expresar oralmente los pensamientos, ideas, información u opiniones es un derecho básico, que implica deberes y responsabilidades para quien se expresa. El deber básico que de allí se deriva, es el de no violar los derechos de los demás al ejercer esta libertad fundamental.

Esta Comisión rechaza cualquier forma de expresión que atente contra la dignidad de las personas, por lo que lamenta las desafortunadas expresiones realizadas por el titular de la Secretaría de Salud del Estado, en la rueda de prensa relacionada con la emergencia sanitaria por el Covid-19 de este miércoles 24 de junio, en agravio del ejercicio del trabajo periodístico de una reportera de Meganoticias y de las personas recuperadas del virus del Covid.

La pandemia del coronavirus no sólo es un gran desafío sanitario, es también ocasión de incertidumbre y preocupación social. Son tiempos de unidad, de solidaridad, de altura de miras; debemos privilegiar la colaboración. El reto a vencer es el virus.

La CEDH da la bienvenida a las acciones articuladas entre sociedad civil y gobierno para impactar de manera positiva, en el tema de la salud. Debemos hacerlo juntos en un ambiente de armonía y respeto a los derechos fundamentales.